Las largas sombras del pasado: Racismos, Nacionalismos, Etnicismos y Género en una "Nueva Europa"

 

Dr. Helma Lutz

¡¿Sólo una semana normal?!

El tiempo pasa deprisa y las noticias de hoy son las cenizas de mañana. En el umbral de la Era del Capitalismo de la Información, todos tenemos tendencia a padecer de ahoraismo, nos olvidamos fácilmente de las noticias que nos conmovieron ayer. El mundo gira a una velocidad exagerada - las imágenes suceden a otras imágenes - y seguimos su flujo.

Solo quiero invitarles a volver conmigo un par de meses, a la segunda semana de junio del 2000. Una semana normal en Europa. La semana en que el campeonato de fútbol atrajo toda la atención de los medios de los europeos locos por este deporte. Fue la noche del 11 de junio y tres jóvenes alemanes, cuyas edades iban de 16 a 25 años, se encontraban en un parque en Dessau tomando cerveza y escuchando música rock de derecha. Un ciudadano mozambiqueño de 39 años, Alberto Adriano, pasó por allí, los jóvenes le dieron una golpiza, dejándolo en coma, se muere a la mañana siguiente. Ni hay que aclarar que los jóvenes eran Blancos, mientras que su víctima era Negro. Esto no fue el único incidente de violencia racial en esa semana. Las estadísticas indican 2643 incidentes de violencia racial registradas en 1998 en Alemania, lo que hace más de 7 incidentes todos los días. Salvo por aquellos incidentes en que mueren personas, pocos diarios destacan estos eventos. La violencia racial se ha convertida en una parte "normal" de la vida "normal" en la Nueva Alemania.

Siete días más tarde, el 19 de junio, en Dover, otro lugar de Europa, los oficiales aduaneros británicos abren las puertas de un camión holandés y encuentran los cuerpos sin vida de 58 personas juntos con dos sobrevivientes. 54 hombres y 4 mujeres provenientes de China, declarados en el papel como un cargamento de tomates, se murieron de asfixia. Los líderes europeos, en ese mismo momento debatiendo acerca del futuro de Europa en Portugal, reaccionaron al evento, culpando los demás por no realizar chequeos adecuados en los puertos de sus países, dejando escapatorias. Prometieron a la población europea que intensificarían los controles fronterizos, invertirían en máquinas de rayos X y otro equipo y capturarían a los ilegales más efectivamente: este evento era un estorbo y no tenía que volver a pasar.

Inmediatamente se declaró que distintos grupos eran responsables y culpables de este incidente:
a) La Mafia China, las cabezas de víbora, ingresando a personas de contrabando por la importante suma de 6000 - 60.000 DM p.c. desde la provincia de Fujian a un destino final en un país de Europa Occidental;
b) los dueños de restaurantes chinos en Londres, pidiendo mano de obra barata y colaborando con las cabezas de víbora;
c) la policía rusa, que tolera en Moscú a unos 200.000 emigrantes chinos como intrusos en su camino hacia Europa Occidental;
d) la agencia dueña del camión, incluyendo el chofer; y
e) finalmente, las personas que murieron son culpadas por su propia muerte - en el sentido que según la ley Europea son criminales desde el momento que cruzan una frontera de la Unión Europea sin papeles y sin la apropiada visa.

[...]

¿Sólo una semana normal? ¡Sólo una semana normal! Otros asuntos han capturado a los medios desde entonces, Europa tiene otros problemas de que preocuparse.

¿Cuáles son los vínculos entre estos dos incidentes? ¿Cómo podemos entenderlos? ¿Qué nos dicen acerca de la emigración, el nacionalismo, racismo, etnicismo y el género? ¿Qué marco teórico podría ayudar a analizarlos? Estas son las interrogantes que quiero analizar con Uds. en este conjunto. Voy a empezar por explicar los paisajes sociopolíticos de la "Nueva Europa", sus cambiantes geografías, su cambiante composición de poblaciones, conectadas a nuevas formas de pertenencia, sus nuevas identidades y, en particular, sus nuevas formas de marginación.


La Nueva Europa Pos 1989

La caída del Bloque Soviético, el derrumbe del muro alemán, la unificación de Alemania, el fin de la Guerra Fría y de la guerra en la antigua Yugoslavia, estos eventos y sus consecuencias políticas y sociales, han contribuido a la noción que Europa ha cambiado significativamente desde 1989. Otro evento que ha contribuido a los cambios en los paisajes europeos ha sido la abolición de las fronteras internas entre los estados miembros de la Comunidad Europea desde el 1º de enero de 1993, y la decisión de ampliar esta comunidad hacia el Este y el Sudeste. Ahora estamos hablando de una "Nueva Europa" (1).

Mientras tanto, las transformaciones sociopolíticas han enfocado más nítidamente las interrogantes relativas a la definición de Europa y de sus fronteras (2). [...] De hecho, desde el inicio de los procesos de descolonización luego de las dos Grandes Guerras, la redefinición de "lo que es Europa" ha sido un proyecto en curso. La "Vieja Europa" se refiere a discursos acerca de su superioridad y su dominio sobre el Sur y fue construida a través de un proceso de colonización, el asentamiento de europeos en otras partes del globo, la formación de Imperios y de luchas contra las poblaciones indígenas (3). En cambio, la "Nueva Europa" parece ser un discurso algo a la defensiva, de lucha por construir una "Europa pura", como un continente simbólico, limpio de elementos extraños y "no civilizados". En la búsqueda de los rasgos intrínsecos de "Europa", los discursos de cultura, políticas y espacio se han entrelazado íntimamente con discursos sobre el nacionalismo, el racismo y "el hogar", frente a los "extranjeros" y "lo otro"(4). Trataré este tema más adelante.

Los movimientos migratorios han sido y continúan siendo, el núcleo de estos acontecimientos culturales y políticos. Desde 1989, se estima que unos cuatro millones de personas han inmigrado a Europa, otros cinco millones de refugiados aproximadamente han huido o sido expulsados de la antigua Yugoslavia (5). Sin embargo, la migración también es un asunto complejo en Europa porque se trata desde dos perspectivas políticas y económicas diferentes: desde el punto de vista de cada nación estado y desde el punto de vista de la Unión Europea.

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Pero no es sólo Europa que ha cambiado significativamente en la última década; también el resto del mundo está marcado por cambios profundos. Conjuntamente con la Unión Soviética, otros países y continentes como el Sur y Centro de Africa, América del Sur y Central, China y otros países asiáticos han visto conmociones políticas, guerras y genocidio. No sólo han desaparecido Estados, otros han perdido una parte importante de sus habitantes y nuevos Estados han surgido, y todo esto contribuye a la nueva cartografía del mundo y a sus nuevos mapas (mentales). Esta Nueva Europa afecta estos cambios de la misma manera que es afectada por ellos.

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El hecho de que Alberto Adriano fue asesinado no tuvo nada que ver con sus razones por dejar Mozambique y emigrar a Alemania. Tiene que ver con la visión del mundo racista de los que lo mataron. [...] El racismo es un fenómeno de género, existen formas específicas masculinas y femeninas en su expresión. Por lo tanto el racismo debe definirse como un problema importante y estructural de la sociedad, que requiere un debate público y todo tipo de medidas.

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Una mirada a dos siglos de historia de los estados naciones europeos nos muestra el estrecho vínculo de la historia europea con casi todas las partes del mundo. Como exploradores, invasores, colonizadores, misioneros, maestros, médicos, viajantes o empleados públicos al servicio de su madre patria, como revolucionarios o intelectuales, los europeos marcaron los territorios no europeos tanto como estos territorios se han inscrito en Europa. Son los legados del pasado que se vuelven visibles si uno trata de comprender los actuales fenómenos socio políticos. Como prácticamente no hay país europeo que no tenga su parte en la conquista y la explotación de "otros", sea dentro de su propio territorio, sea dentro de Europa o fuera de ella, Europa en su conjunto tiene que enfrentar sus largas sombras del pasado.

En el caso de Alemania, la reticencia en tratar su pasado colonial no es un hecho aislado, sino parte de la dificultad que tiene para tratar cualquiera de sus pasados: Jürgen Habermas (6) lo ha llamado "Deckerinnerungen" (memorias que tapan) que caracteriza la forma alemana de enfrentar su pasado ("Vergangenheitsbewältigung"). Habermas señala el hecho que las memorias colectivas del fascismo han sido tapadas por las de la expulsión y huida de millones de alemanes al finalizar la Segunda Guerra Mundial y por la opresión de los alemanes orientales por el estado socialista de allí en más. Agregaría que al mirar las memorias del pasado siglo, podemos detectar varias capas de memorias en las que la perpetración, co perpetración o por lo menos la ignorancia de las atrocidades se convierten en sufrimiento y en victimización. Es esta construcción social particular que yace en el corazón de la legitimación, produciendo una imagen de sí mismo como víctima de la opresión por parte de otros, habiendo sufrido por tanto tiempo, pidiendo venganza y reivindicando un territorio propio - esta es la retórica utilizada por los nacionalistas de Serbia, Croacia, Albania, Irlanda, etc., así como por racistas en Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Alemania, etc. La idea de una comunidad étnicamente limpia no es nueva, es una característica intrínseca de una forma específica de nacionalismo del siglo XIX (Nación Volk). De esta forma la muerte de Alberto Adriano es legitimada como acto de purificación, de salvaguardar la Volk y su territorio.

El segundo incidente puede analizarse de la misma forma. La interrogante de quién pertenece a Europa y si la Nueva Europa tomará la forma de una nación estado (federal) o se desarrollará como una unidad económica pero no política, es tema de muchos debates en la actualidad. A pesar de todos los desacuerdos, una política común con relación a los controles fronterizos ha sido puesta en marcha intensivamente desde 1992. Como compensación a la cesación de fronteras entre los estados de la Unión, se decidió fortalecer el control de las fronteras exteriores. Miles de oficiales adicionales fueron contratados para actuar como porteros, se invirtieron millones de Euros en el mejoramiento del equipo, tales como cámaras infrarrojas y escáner de rayos X. [...] Sobre una nota cínica uno podría hacer recordar a los dirigentes Europeos que estos equipos habían sido utilizados en la frontera Alemania - Alemania para detectar a refugiados escondidos en las maletas de los coches, huyendo de los países socialistas de Europa Oriental. En aquellos tiempos, los contrabandistas no eran considerados como criminales, sino como facilitadores de la libertad. Lo mismo ocurre con los contrabandistas que ayudaron a los Judíos a huir de la Alemania Nazi. Sin embargo, hoy se retrata a los contrabandistas como sanguijuelas y criminales, aunque muchos de los refugiados no hubiesen alcanzado un lugar seguro en el mundo sin su ayuda. Como sus predecesores durante la Guerra Fría y el período Nazi, estos contrabandistas hacen mucho dinero con este negocio, pero es importante notar los cambios en su descripción a lo largo del tiempo y en distintos períodos de la historia.

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Estas políticas que también están vinculadas con las reglas continuamente cambiadas y fortalecidas para los que buscan asilo, son legitimadas por la idea de que Europa será inundada por buscadores de oro si no toma las medidas adecuadas. En desacuerdo con esta posición, el historiador alemán Klaus Bade dijo recientemente (7) que parte de la economía europea se derrumbaría sin estos indocumentados y baratos ilegales.

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La construcción social de minorías e identidades minoritarias.

Voy a empezar esta sección con una definición del racismo. Ahora generalmente se acepta que el concepto de raza es una construcción social que hace uso de un nexo, históricamente variable, de significados sociales.

"Cualquier cantidad de marcas - color, fisionomía, raza, cultura, reservas genéticas - pueden aplicarse como significadores de 'raza'. Ciertas formas de racismo destacarán características biológicas como indicadores de una supuesta diferencia 'racial'. Otras formas podrán elegir las diferencias culturales como la base de supuestas fronteras raciales impenetrables entre grupos. El racismo cultural podrá aún negar cualquier noción de superioridad o inferioridad biológica, pero lo que lo caracteriza específicamente como racismo es el subtexto de diferencia innata que sirve, implícita o explícitamente para denotar a un grupo como una 'raza'. Dicho de otra forma, el racismo construye la diferencia 'racial'" (8)

Aunque en muchas sociedades de Europa Occidental, el término racismo no se utiliza como se hace en el contexto británico o norteamericano, los fenómenos descritos son comparables y existen, tanto en el contexto del continente europeo como en el contexto británico. En algunos países europeos, la construcción social de grupos minoritarios toma la forma de racialización, en otros es más bien una etnización o culturización. En principio, los mismos procesos están en juego. "Si se debe identificar a un fenómeno como racismo la colectividad significada en su interior debe representarse como inherentemente diferente", dice Avtar Brah (9).

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Actualmente se concuerda que cualquier idea esencial sobre identidades basada en nociones fijas sobre raza o etnia debe ser rechazada.

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Al evocar la noción de diferencia, Hall (10), no sólo considera problemático el uso de este término como si se pudiera apartar de las relaciones de poder, sino que imita el deseo de los posmodernos de crear la igualdad a través de la evocación de diferencias múltiples, todas diferentes, todas iguales, todas igualmente diferentes. Ann Phoenix (11) ha llevado esto un poco más lejos, preguntando irónicamente: ¿Somos todos marginados ahora? (el título de su discurso inaugural) y contesta "actualmente se puede decir que todas nuestras identidades son marginales, por lo menos de alguna forma, pero no somos todos igualmente marginados. El reconocimiento de la complejidad del posicionamiento es crítico si no se va a reinscribir lo que es el estado de ser Otro en un trabajo que busca trastornar la atención o el cuidado del Otro"(12). Esto me parece una ponencia muy importante y quisiera detenerme un momento en el debate apasionante acerca de la diferencia como concepto científico. Dentro del feminismo ha sido muy útil reconocer las diferencias entre mujeres para poder comprender posiciones, representaciones y articulaciones sociales. Quiero sostener que como herramienta analítica la "diferencia" puede ser un concepto muy útil. Sin embargo, Ann Phoenix en su cita, nos recuerda que al conceptualizar identidades como fragmentadas y marginales, no debemos olvidarnos que las personas no son igualmente tomadas como víctimas y que las viejas nociones racistas y sexistas sobre diferencia y lo que es Otro siguen siendo invocadas y están funcionando. Resumiendo, las relaciones de poder no han desaparecido por el sólo acto de ignorancia retórica. Phoenix considera la tarea de investigadores feministas crítica en el reconocimiento de las articulaciones cotidianas de diferencia y de relaciones de poder mientras se reconstruyen identidades de género, de raza y de etnia.

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Concuerdo plenamente con Avtar Brah (13) cuando sugiere que la diferenciación racializada no sólo es el resultado de una matriz bi-polar de negatividad frente a positivismo, de superioridad frente a inferioridad, de exclusión frente a inclusión, sino también es igualmente acerca de la profunda ambivalencia de la envidia y el deseo, la admiración y la repulsión. El deseo de un Otro racializado se encuentra codificado, tanto en el orientalismo como en el filo semitismo, en el exotismo erótico, etc.

[...]

Es mi convicción que sólo al resistir el deseo de crear armonía al ignorar las relaciones de diferencia y poder y en su lugar, discutir las muchas formas de combatir el racismo, el etnicismo, el nacionalismo, el sexismo, la marginación de las personas de edad, etc., podremos contribuir a una forma de vida más humana y respetuosa, sea esta en Europa o en otra parte de este mundo.


(1) Koser & Lutz, 1998; Anthias & Lazaridis, 2000; Brah 1993,1996; Bade 2000
(2) Balibar, 1990; Brah, 1996
(3) Balibar, 1991
(4) Lutz, Phoenix & Yuval-Davis, 1995; Brah, 1996; Räthzel, 1995; Yuval-Davis, 1997
(5) Koser & Lutz, 1998, 1
(6) Habermas, 1992
(7) Die Zeit, Nr.27, 29.6.2000, p.14
(8) Brah, 1993,11
(9) idem
(10) Hall, 1987
(11) Phoenix, 1998
(12) idem, 30
(13) Brah, 1993


Referencias:

Anthias, Floya & Gabriella Lazaridis (eds) (2000) Gender and Migration in Southern Europe. Women on the Move. Oxford & New York: Berg
Bade, Klaus (2000): Europa in Bewegung. Beck Verlag
Balibar, Etienne (1990) The Nation Form - History and Ideology, En: Review, Vol. XIII., 3, pp.329-61
Brah, Avtar (1993): Re-framing Europe: En-gendered Racisms, Ethnicities and Nationalisms in Contemporary Western Europe. En: Feminist Review, Vol. 45 (Autumn), pp. 9-28
Brah, Avtar (1996): Cartographies of Diaspora. Contesting Identities. Routledge. London & New York
Habermas, Jürgen (1992) Faktizität und Geltung. Frankfurt a.M.: Suhrkamp
Hall, Stuart (1987):Minimal Selves. En: The Real Me - Postmodernisms and the Question of Identity. London: ICA Paper
Koser, Khalid & Helma Lutz (1998): The New Migration in Europe: Conexts, Constructions and Realities. En: Koser & Lutz (eds) The new Migration in Europe. social Constructions and Social Realities. London: MacMillan pp.1-17
Lutz, Helma, Ann Phoenix & Nira Yuval-Davis (1995): Nationalism, Racism and Gender - European Crossfires. En: Lutz, Phoenix and Yuval-Davis (eds). Crossfires: Nationalism, Racism and Gender in Europe. London: Pluto Press, pp.1-25
Phoenix, Ann (1998): Reconstructing gendered and ethnicised identities. are we all marginal now? Discurso inaugural para la cátedra Feminisme, Humanisme en Emancipatievraagstukken, Utrecht: Universiteit van de Humanistiek
Räthzel, Nora (1995) Nationalism and Gender in Western Europe: The German Case. En: Lutz a.o. (eds). Crossfires. London: Pluto, pp. 161-185
Yuval-Davis, Nira (1997): Gender and Nation. London: SAGE


Esta es una versión abreviada de una ponencia de la Dra. Helma Lutz en la ifu (Internationale Frauenuniversität - Universidad Internacional de la Mujer), el 19 de julio de 2000. Para la ponencia completa, ver:
http://www.vifu.de//areas/migration/document/20000719lutz.html (English)
Dr. Helma Lutz, University of Münster, Germany, e-mail: hlutz@uni-muenster.de

Traducido al español por Victoria Swarbrick

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