Memoria de las Mujeres - un proyecto de aprendizaje internacional
Alena Wagnerova Los orígenes de este proyecto se deben buscar en la confrontación entre las feministas occidentales y las mujeres del antiguo bloque del este. Las feministas occidentales, quienes llegaron a los países anteriormente socialistas, evaluaron la situación de las mujeres de estos países según sus propios criterios y experiencias. En reiteradas oportunidades esta situación provocó una sensación de asombro, malestar y hasta inseguridad entre las mujeres del este, ya que no se reconocieron en la imagen que de ellas transmitieron sus colegas del oeste. Entraron en conflicto dos formas de vida y dos experiencias históricas diferentes. Muchas mujeres del este llegaron a tener la impresión de que se intentaba imponerles un modelo ajeno como propio, un modelo que les quitaba su pasado. Dado que el derrumbe del socialismo real se interpretaba como la victoria del capitalismo sobre el socialismo, se sintieron en una posición de inferioridad ante las pretensiones de interpretación de las feministas occidentales. Al mismo tiempo, esta discusión fomentaba la búsqueda de la identidad propia entre las mujeres de los países socialistas. Quedó cada vez más en evidencia que la reconstrucción del pasado sería la condición más importante para la práctica política actual. La socióloga checa Jirina iklová, fundadora de los Gender Studies en Praga, fue la primera en plasmar la discusión en el proyecto "Memoria de las Mujeres" - en 1995, durante el viaje en tren rumbo a la Cumbre de las Mujeres de Pekín.
El método Desde sus inicios, el proyecto se planteó como un emprendimiento internacional. Su propósito consistía en recuperar las experiencias de tres generaciones de mujeres (nacidas entre 1920 y 1950) del antiguo bloque del este y apuntaba a la reconstrucción de las realidades vividas por ellas. De acuerdo con esta finalidad se optó por el método de la historia oral ("oral history"). Por su concepción se trataba de un proyecto abierto, anti-ideológico, emancipativo y sobre todo feminista. 1. No se orientaba en la historia escrita, sino en la cotidiana, en las biografías de las mujeres, en la historia desde abajo. Partimos de la idea que la dilucidación de la identidad propia era una condición fundamental para la construcción de la sociedad civil. 2. El proyecto debía satisfacer determinados criterios científicos, aunque se dirigiría principalmente a la sociedad civil. No se proponía la elaboración teórica, sino el trabajo práctico orientado hacia la acción, desde un enfoque de políticas de base. Al mismo tiempo, el material compilado debía posibilitar una evaluación científica posterior. Y los resultados tenían que ser comparables a nivel internacional. El carácter del proyecto, entonces, consiste en conjugar ambos criterios - orientación hacia la sociedad civil y práctica científica. Y, no apunta a un producto, sino a un proceso.3. El carácter feminista del proyecto influyó en la postura hacia las mujeres involucradas: en vez de ser el objeto tenían que ser el sujeto del proyecto. Serían su centro, es decir su propósito y su fin. 3. El carácter feminista del proyecto influyó en la postura hacia las La importancia del proyecto deriva también del hecho que el modelo socialista para la emancipación de la mujer es la única concepción sistemática y exhaustiva de su liberación. Esta constituye una parte integral del programa socialista. Según la teoría marxista clásica la emancipación de la mujer, en tanto elemento constitutivo de la emancipación humana en general, queda directamente vinculada al objetivo revolucionario de la liberación de la clase obrera. Por lo tanto, teóricamente el proletariado no se puede liberar, si no libera a la mujer al mismo tiempo. La liberación de la mujer se convierte en un criterio de éxito de la revolución. En la época stalinista la liberación de la mujer como ser humano se limitó a la liberación de la fuerza de trabajo femenina, con la consiguiente sobrecarga de tareas. Pero las mujeres alcanzaron un alto nivel de educación y calificación, la independencia económica y un estatus social propio - un proceso hasta hoy inconcluso en los países occidentales. Paradójicamente el régimen totalitario amplió el espacio de la mujer o por lo menos allanó el camino en esta dirección. En lo metodológico, nos orientamos en la investigación biográfica y la historia oral. En las conversaciones, nos apoyamos en una guía de orientación de trasfondo en vez de un cuestionario, cuya contestación esquemática hubiese impedido el flujo del relato. Afinamos los detalles metodológicos durante el proyecto piloto. En este contexto jugaron un papel muy fermental los cinco seminarios internacionales, que reunieron a las participantes del proyecto. Desde el principio se puso énfasis en enfocar este emprendimiento como un proyecto de aprendizaje, abierto a crecer con cada conversación y sin puntos cardinales inamovibles. Este enfoque es coherente con nuestra visión de la entrevista como interacción entre la "entrevistadora" y la "entrevistada". En el transcurso de la conversación se debe crear un espacio de confianza, que posibilite la memoria y la reflexión. No quisimos limitarnos a la recolección de "datos"; pretendimos desencadenar un proceso, en el cual las mujeres comenzaran a reflexionar acerca de su propia identidad. La igualdad de derechos de las participantes de la conversación constituye por lo tanto el fundamento ético del proyecto. La conducción de las conversaciones se orientó en la capacidad de contar de las entrevistadas. En lugar de preguntar por la "verdad" objetiva se apuntó a "indagar" en la realidad vivida y experimentada. mujeres involucradas: en vez de ser el objeto tenían que ser el sujeto del proyecto. Serían su centro, es decir su propósito y su fin. Paralelamente se tomó nota de la situación y atmósfera de cada conversación y se adjuntó un biograma a la versión escrita de la misma. Fue un acierto la composición interdisciplinaria de los equipos nacionales, integrados por psicólogas, historiadoras, sociólogas, filósofas y escritoras.
El producto Si bien enfatizamos el carácter de proceso del proyecto, no podemos dejar de definir también su "producto". Este se presenta en dos formas: el producto fijo y el producto móvil (cambiante).
El proyecto concreto se compone de: 1. el archivo de las conversaciones en soporte de sonido y papel; en tanto registro de la memoria de las mujeres de una determinada época este archivo está abierto a la investigación científica; 2. los datos reunidos en el contexto del proyecto; 3. la difusión de los resultados en conferencias y publicaciones; 4. seminarios y talleres sobre la historia de la mujer. En cambio, llamamos producto móvil o cambiante el impacto del proyecto sobre las mujeres involucradas, entrevistadoras y entrevistadas. Este aspecto amplía los enfoques tradicionales del trabajo político. A nuestro entender, el trabajo político comienza con la primera entrevista. Muchas mujeres entrevistadas se sorprendieron y se preguntaron a sí mismas y a nosotras, qué aspectos de sus vidas podrían ser interesantes. La entrevista constituye el primer paso hacia el espacio público, porque la entrevistadora se acerca desde afuera. Para muchas entrevistadas esta situación ofrece la primera posibilidad de repasar sus vidas y realizar un balance. La conversación les permite mirar sus vidas desde un ángulo diferente y fortalece su autoestima, en parte porque sus vidas resultan interesantes para una persona desconocida. El encuentro con la entrevistadora se convierte en tema de conversación con familiares y conocidos, es decir tiene un efecto multiplicador. No deberíamos subestimar este efecto; incluso el segundo movimiento feminista comenzó en grupos pequeños, para convertirse posteriormente en un movimiento capaz de influenciar la sociedad entera. El paso siguiente de la formación política se produce al interior de los diferentes equipos nacionales, durante la supervisión y la evaluación de las conversaciones. Las entrevistadoras amplían la visión que tienen de sus propias vidas y su entorno social. Por lo tanto, las discusiones en los grupos así como en el círculo de conocidos y amigos significan otro escalón de la fase móvil, cambiante.
Lo que se hizo y lo que queda por hacer El trabajo concreto se inició en 1996/97, al comenzar la fase piloto en Gender Studies, en Praga. A pesar de un apoyo financiero mínimo se pudieron realizar alrededor de 20 entrevistas, que sirvieron de base para ajustar la metodología del proyecto. La realización de la primera fase del proyecto nacional fue posible gracias al apoyo de ENROS, de Praga. A continuación se establecieron contactos con OWEN, de Berlín, y Efka, de Cracovia; ambas instituciones resolvieron apoyar el proyecto.Recién entonces se inició el apoyo de la Fundación Heinrich Böll, de Berlín. Para nosotras fue importante desarrollar el proyecto conjuntamente con las mujeres interesadas desde abajo, no desde arriba por intermedio de una institución. La coordinación internacional del proyecto está en manos de Pavla Frydlova. Se establecieron contactos con grupos de características parecidas en Croacia, Eslovenia y Serbia; ya se inició la fase piloto en Eslováquia y se encuentran en preparación los contactos con Macedonia, Lituania y Rusia. Se fundó el Archivo de la Memoria de la Mujer, que se radicó con Gender Studies en Praga. Una serie de seminarios internacionales en Berlín, Cracovia y la isla de Brac subrayaron la importancia de la discusión en el grupo internacional y pusieron de manifiesto las diferencias entre los antiguos países socialistas. La variedad de formas de vida detectada obliga a cuestionar la idea estereotipada de un bloque del este gris y monolítico. En varias ocasiones esta observación fue una gran sorpresa para nosotras las participantes quienes nos vimos ante la necesidad de aprender algunas reglas del multiculturalismo en la práctica y a través de fuertes conflictos. Desde una perspectiva social en general, el proyecto constituye un aporte a la reconstrucción de la Europa civil y su característica constitutiva: la gran variedad de proyectos de vida que la componen.
Alena Wagnerova
nació en Checoslováquia y trabaja como escritora y publicista.
Actualmente vive en Alemania, donde ha publicado varios libros acerca de
la condición social de la mujer.
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proyecto:
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