Primero Londres, después Seattle y ahora Hanóver
Isabel Rodde El 1 de junio abrió sus puertas la exposición mundial Expo 2000 en Hanóver, Alemania. Durante 153 días alrededor de 180 gobiernos, empresas y organizaciones internacionales se presentarán ante aproximadamente 40 millones de visitantes. Desde la realización de la primera exposición mundial de Londres, en 1851, estos mega eventos se han repetido en frecuencias irregulares.A diferencia de las primeras exposiciones que se concentraron, sobre todo, en la presentación de sensaciones técnicas y la puesta en escena de competencias entre las naciones, en las últimas décadas su carácter de evento de tiempo libre ha cobrado mayor importancia: las exposiciones mundiales - una mezcla de parque de diversiones, demostración de poder político y gigantesca feria de turismo. Pero según los/las organizadores/as de la exposición, esta vez todo será diferente. Bajo el lema "Ser humano - naturaleza - tecnología: nace un mundo nuevo" la Expo 2000 se presenta como una exposición mundial "de nuevo tipo". Su directora Birgit Breuel promete "principios para soluciones sustentables a los problemas globales de este mundo". Una "alianza única" entre gobiernos, empresas industriales y organizaciones de base haría realidad este objetivo. "Los lobos comieron tiza", comentan en cambio algunos/as representantes de la coalición anti-Expo alemana cuando se refieren a estas promesas. "Esta retórica modernizadora de moda enmascara las relaciones de poder a nivel mundial y disimula los efectos de la globalización, la ingeniería genética y la energía nuclear". Mientras las iglesias, el movimiento sindical y algunas organizaciones no gubernamentales tales como el WWF y Amnistía Internacional están presentes en el predio de la exposición mundial, opositores y opositoras de la Expo hacen un llamado a acciones de protesta bajo el lema: "Primero Londres, después Seattle y ahora Hanóver" 1).
Los contenidos del parque temático fueron objeto de exhaustivas discusiones. Los/las organizadores/as de la Expo se habían pronunciado explícitamente en favor de la organización conjunta con empresas, instituciones de investigación y organizaciones no gubernamentales. Pero la mayoría de las ONGs rechazaron la idea de participar, muchos de ellos por discrepar con la realización en sí de este evento de masas, algunos por los elevados costos. Se recurrió sobre todo a las empresas privadas para tratar de conseguir los aportes previstos de los patrocinadores (100 de 350 millones de marcos, equivalentes a aproximadamente 50 y 175 millones de dólares, respectivamente). "El concepto energético refleja textualmente las posiciones de la industria atómica", critica Ralf Strobach, vocero de la dirección de la Asociación Federal de Iniciativas Ciudadanas para la Protección del Medio Ambiente. Y hace dos años, una evaluación de la concepción del parque temático por parte de VENRO, asociación central de las organizaciones en el campo de la política de desarrollo, había llegado a un resultado claramente negativo: Las soluciones propuestas en el área de las políticas de desarrollo serían eurocentristas y favorecerían enfoques técnicos, las causas de la desigualdad no se tematizarían. No obstante esta posición, la asociación decidió participar en el parque temático con un aporte propio a la muestra "El ser humano".
Cuando se pregunta a los organizadores
del parque temático, en qué lugar se exponen las propuestas de
solución de las organizaciones de base en los países del sur,
éstos hacen referencia a los aproximadamente 770 proyectos en todas partes
del mundo. Estos proyectos son una novedad en la historia de las exposiciones
mundiales. En respuesta a las reiteradas críticas a los mega eventos
centralizados un consejo asesor internacional seleccionó a lo largo de
los últimos años una serie de proyectos de "desarrollo sustentable",
con la intención de que éstos sigan funcionando más allá
de la exposición. 280 proyectos corresponden a Alemania; a nivel internacional
128 se realizan en Africa, 140 en América, 112 en Asia y 100 en Europa.
Aproximadamente la mitad de los proyectos internacionales se expondran en el predio mismo de la exposición mundial, en su mayoría en el Global House. Se trata de un pabellón de vidrio de cinco pisos, en el cual se presentan, entre otros, el Banco Mundial y el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ). Aunque el BMZ apoyará la exposición de los proyectos con 17 millones de marcos (aprox. 8.5 millones de dólares), la falta de fondos sigue siendo el problema principal para los proyectos. Así, la presentación conjunta de los pueblos indígenas con la participación de Rigoberta Menchú, prevista para la primavera de 1999, fracasó a raíz de un financiamiento insuficiente. En abril la premio Nobel fue informado que la falta de fondos patrocinadores obligaba a reducir el espacio adjudicado a la muestra en 75 por ciento. Además, el diseño no sería realizado por las propias organizaciones indígenas. Menchú retiró su aceptación de asistir. Actualmente, se prevé una muestra más reducida sobre una superficie de 300 metros cuadrados en el Global House. 40 proyectos podrán presentarse a través de cajones de flete aéreo, creados por ellos mismos.
Alrededor de 170 países participan en la Expo 2000, entre ellos 130 países en vías de desarrollo o con economías emergentes. El BMZ dispuso 100 millones de marcos (aprox. 50 millones de dólares) para apoyar la presentación de los países más pobres, de los cuales 52 millones se destinan a determinados países para financiar su presencia y 21 millones se transfieren a la Cooperación técnica alemana (GTZ) por concepto de consultorías preparatorias a los gobiernos participantes. Por encargo de la Expo Srl. la GTZ asumió también la administración del pabellón de Africa, en el cual 35 países africanos se presentan conjuntamente. La GTZ insiste en que no está interesada en poner en escena una actividad de promoción turística y cultural. Sin embargo, los comunicados de prensa publicados hasta ahora dan la impresión que se trata sobre todo de las bellezas naturales, lo exótico de la vida en el desierto y el turismo. Se prevé por ejemplo, que los/las visitantes se recuperen de las exigencias de un paseo por casas de barro, bosques tropicales y saltos de agua en un restaurante que les ofrecerá filetes de cudú, avestruz y antílope saltador. "En el pabellón de Africa falta por completo la discusión crítica de las causas económicas y políticas de los problemas que el continente enfrenta", opina Thomas Mösch, representante de Initiative Pro Afrika (Iniciativa Pro Africa). Por su parte, el periodista y escritor salvadoreño David Hernández se manifiesta en términos críticos sobre la presentación conjunta de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica: "El pabellón será una mezcla de cursilería y clichés, mas digno de Disneyland que de una exposición seria y objetiva".
En 1995, el gobierno alemán invitó a todos aquellos países a participar en la Expo 2000, que no eran objeto de sanciones formales de las Naciones Unidas. Preguntada acerca del trato de países miembros de las Naciones Unidas, en los que se violan los Derechos Humanos, la actual ministra de cooperación económica, Heidemarie Wieczorek-Zeul, se declaró convencida de que las cuestiones problemáticas en materia de Derechos Humanos se tematizarían en las discusiones políticas durante la exposición mundial. Evidentemente no serán las representaciones nacionales quienes se encargarán de iniciar este debate. México por ejemplo, pretende presentarse como una democracia moderna "con una rica historia y un gran futuro" y coorganizará, junto a otros nueve países, la "fiesta para el mundo" de inauguración de la Expo. Mientras Amnistía Internacional informa sobre torturas y malos tratos, detenciones arbitrarias y asesinatos a manos del Estado, perpetrados fundamentalmente contra personas pertenecientes a los pueblos indígenas, los encargados de la presentación mexicana en la Expo hablan de la convivencia armoniosa de los diferentes grupos étnicos, como se desprende de la concepción para la exposición: "En el 2000, la gente ya no se define según su procedencia étnica; en vez de decir 'mestizo' se llama 'mexicano'." 1) Varios grupos de solidaridad preven la realización de protestas y actividades alternativas siguiendo el lema: Primero Londres, después Seattle y ahora Hanóver.
Fuentes de información: Artículo extraido de: http://www.xposition.de/ Traducción del alemán al castellano: Dieter Schonebohm
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