EL NUEVO PROGRAMA DE GLOBALIZACIÓN DE LA FUNDACIÓN HEINRICH BÖLL:
Democracia Global, Equitativa y Sustentable

Barbara Unmüßig

Una configuración democrática, social y ecológica de la globalización constituye uno de los desafíos políticos más urgentes. A pesar de todas las declaraciones de intenciones, hasta hoy en día los políticos responsables omitieron marcar pautas para luchar contra las crisis financieras y para lograr una mayor justicia en las relaciones entre el norte y el sur. Tampoco la ONU logró dar en su Conferencia para el Desarrollo Sustentable en Johannesburgo impulsos para una transformación ecológica del norte. Por el momento no existen posibilidades para arraigar los principios y estrategias sociales del sistema de la ONU para que actúen de contrapeso a la doctrina liberal de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Hay distintas propuestas de reformas sociales y ecológicas en el orden financiero, comercial, competitivo y de inversión de parte de algunas organizaciones de la ONU, de parlamentos, de sindicatos, iglesias y movimientos sociales. La Fundación Heinrich Böll, con su nuevo programa de globalización IDEE - "Initiatives for global Democracy, Ecology and Equity" (Iniciativas para una democracia, ecología y equidad globales), quiere incorporarse al debate internacional, junto con todos sus cooperantes para fomentar el debate sobre las alternativas a la práctica neoliberal. Nuestro interés se centra en el fortalecimiento de las capacidades de la sociedad civil. Cooperamos en todos los continentes con organizaciones sociales y con parlamentarios que se ocupan de los efectos de la globalización sobre la vida de la población y el desarrollo democrático. Actualmente cooperamos con cerca de 130 proyectos en 60 países de cuatro continentes. La mayoría de los proyectos participa, de manera activa, en el debate sobre las posibilidades de transformar la globalización.

Por la cantidad y variedad de organizaciones con las que coopera, la Fundación Heinrich Böll puede facilitar el diálogo y el contacto entre ellas. Fomentar el intercambio norte-sur y sur-sur-este es un propósito central; queremos incentivar el discurso entre los gobiernos, las organizaciones internacionales, los parlamentos, sindicatos, iglesias, ONG y movimientos sociales. En esto, las tareas principales son: posibilitar la información y la comunicación, intervenir en los procesos políticos internacionales, crear y fortalecer las capacidades locales, regionales e internacionales para solucionar los problemas. Queremos apoyar las redes transnacionales y regionales para que puedan participar en mayor grado en los procesos de las estructuras de regulación internacionales (UN, Bretton Woods, WTO). El apoyo del diálogo entre las redes de mujeres y de democracia de género, con el movimiento ecologista y de desarrollo sustentable, y con el movimiento anti-globalización, para nosotros es crucial, y queremos lograr que los resultados de esos diálogos lleguen a un público más amplio.

Puntos principales del programa:

Para la Fundación hay dos cuestiones que son de singular importancia: ¿A qué tipo de desarrollo aspiramos? ¿Qué rol y qué función debería asumir en el futuro el sector público y cuál el privado en cuanto al suministro de bienes públicos como la enseñanza, la salud y el agua?

En el debate internacional los objetivos del milenio se han hecho valer como marco de referencia para estrategias de desarrollo nacionales e internacionales sin que exista una definición cualitativa. Reducir la cantidad de pobres en un 50% suena bien pero no dice con qué tipo de desarrollo se quiere reducir la pobreza. Apuntar solamente al modelo de desarrollo del norte, históricamente obsoleto, como si los recursos biológicos y atmosféricos no tuvieran limitación, significaría un retroceso a la época de antes de los resultados de la Conferencia de Río de 1992. De esta forma tampoco se le ayuda al sur porque la justicia ya no se puede separar de la ecología. El consumo excesivo del medio ambiente global por parte de los ricos, priva de recursos vitales a la mayoría marginalizada. Más derechos para los pobres del mundo es un requisito obligatorio para erradicar la pobreza.

Nuevamente se debate la cuestión de la relación entre las tareas y responsabilidades "públicas" y "privadas". Un ejemplo es la discusión actual por el suministro del agua potable que oscila entre "el agua como derecho humano" y "el agua como producto". La Fundación Heinrich Böll quiere fomentar el debate sobre qué servicios pueden y deben ser prestados por un ente público y cuáles por un ente privado para garantizar el mejor desempeño posible y hasta qué punto pueden y deben ser fiscalizados para evitar un agotamiento de recursos no renovables. En este contexto también recae el debate por el Global Public Goods (Bienes Públicos Globales) y los Global Commons (Bienes Sociales Globales).

Queremos concentrar los puntos de contacto y las actividades desarrolladas por la Fundación y las organizaciones con las que coopera así como hacerlos más visibles en el interior y exterior. Además, retomamos nuevas propuestas. Los campos temáticos centrales serán:

- La justicia y la ecología en la globalización

- Un orden social y ecológico del comercio mundial y de mercados agrarios y financieros

- Las dimensiones culturales de la globalización

Queremos aprovechar tanto las ocasiones oficiales y no oficiales, como p.ej. la conferencia ministerial de la OMC en Cancún (Setiembre del 2003), el encuentro del FMI/Banco Mundial, conferencias mundiales de las Naciones Unidas etc. como los foros (sociales) regionales y globales del movimiento que critica la globalización para participar junto a sus cooperantes.

La necesidad de una "mirada de género"

Muchas mujeres pueden aprovechar las oportunidades y posibilidades de la globalización, pero la mayoría aún se ve afectada en forma desproporcionada por los efectos negativos de la globalización. Por los compromisos específicos con las economías locales de abastecimiento y del hogar (care economy), son las más perjudicadas por desarrollos económicos errados. Las mujeres sufren más el impacto del desempleo, los bajos ingresos, condiciones laborales precarias y horarios extensos. La privatización de los bienes y servicios públicos que se realiza en el marco de las medidas de ajuste estructurales corren a cargo de las mujeres. Al mismo tiempo, siguen estando sub-representadas en las estructuras internacionales de decisión. Esto rige tanto para organizaciones internacionales y estructuras estatales como para las estructuras de la sociedad civil. Hasta ahora, tanto el análisis de los efectos sociales del modelo de desarrollo económico neoliberal como las iniciativas políticas para su solución marginan la dimensión del género y del impacto especifico sobre las mujeres.

Con el Programa Internacional de Mujeres "Globalización, financiamiento al desarrollo y género", la Fundación quiere hacer un aporte al fortalecimiento de las mujeres. Es una parte integral del programa IDEE de la Fundación. Hasta ahora, acaso unas pocas redes de mujeres trabajan en ese campo de la globalización económica. Pero las mujeres también aquí van ocupando su espacio. Mediante la calificación en diferentes talleres y la elaboración de estudios en diferentes regiones (Asia, África, Latinoamérica y Europa Oriental) se quiere fortalecer la condición económica de las mujeres.

Por eso, los componentes centrales del programa de mujeres es el "Capacity Building" (desarrollo de formación), y el apoyo para la intervención de las mujeres en los diferentes procesos de decisión a nivel nacional e internacional. Para esto, es importante fortalecer y extender las redes internacionales de mujeres.

Planeamos una Escuela de Verano sobre el tema "Engendering Macroeconomics" (Macroeconomías de Género), y queremos que sea un foro para nuevas investigaciones y definiciones políticas dentro de los campos temáticos de la globalización; también deben tener lugar debates entre la ciencia y la política, investigación interdisciplinaria en el Norte y el Sur, y en los países en vías de transformación.

La justicia entre el hombre y la mujer en la economía mundial tiene que estar arraigada a las estructuras políticas y económicas como un derecho humano. Con nuestro programa internacional de mujeres queremos hacer nuestro aporte.

Barbara Unmüßig es directorio de la Fundación Heinrich Böll, Berlín, Alemania
Traducción del alemán al castellano por Gabriela de Vries

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