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Globalización:
¿Solución o búsqueda?
La experiencia rusa
Olga Lipovskaya
La globalización como proceso y fenómeno es un término nuevo y muy desconocido en Rusia. La primera y muy dolorosa conciencia de la profunda conexión entre los procesos mundiales y el desarrollo de nuestro país llegó con la crisis económica de mediados de agosto de 1998. Artículos de prensa que analizaban la situación nos demostraron la estrecha conexión existente entre los sucesos económicos y políticos mundiales y las transformaciones en la política rusa, así como con el súbito emprobrecimiento de millones de hogares rusos. Y como sucede con frecuencia, nos encontramos conque ante el desastre actual, nuestro estado, el Presidente, el Gobierno y el Parlamento no se responsabilizan por su discurso ni por sus acciones.
Sin embargo la cuestión de la contabilidad no se trata solamente de cómo el Estado lleva a cabo su responsabilidad hacia el pueblo; también es cómo el pueblo presiona al Estado para hacerlo responsable. Desgraciadamente, en este terreno el pueblo ruso parece estar totalmente carente de preparación. En la realidad actual tenemos que admitir que la relación entre el Estado y el pueblo en Rusia no es buena. Este problema atañe a toda la sociedad en general y a las mujeres en particular.
Como todos sabemos en los "países en transición", la introducción de la liberalización económica, la democratización y el pluralismo social, religioso y político han significado pérdidas para las mujeres en todas las áreas de su vida. La disminución severa en la representación política, aumento de la pobreza, reducción del bienestar y resurgimiento de valores patriarcales en la esfera social y cultural, son las características del desarrollo reciente en todos estos países. En Polonia y Hungría donde se ha podido constatar el resurgimiento de la Iglesia Católica, en la ex Yugoslavia quebrada por guerras nacionalistas y étnicas, en la ex Unión Soviética fragmentada por los conflictos políticos y económicos, el resurgimiento nacional y fundamentalista - en todos lados las mujeres pierden lo poco que tenían antes. ¿Qué vamos a hacer, como mujeres, no solo para recuperar lo que teníamos sino para obtener como objetivo último una igualdad real y un acceso real a las oportunidades? ¿El gobierno mundial podrá resolver el problema? ¿Es realmente una estrategia exitosa que puede funcionar en nuestro beneficio?
Por un lado los procesos de globalización significan la introducción de nuevas tecnologías de la información, que pueden ser utilizadas por mujeres y ONG de mujeres en todo el mundo para cooperar en solidaridad. Las fronteras más permeables entre los países pueden servirnos como canales para nuevos mercados de trabajo y nuevas oportunidades para viajar y conocer la experiencia mundial.
Por otro lado, la cuestión del acceso a las nuevas tecnologías de la información crea nuevas formas de marginación de la mujer dentro de este espacio informativo. Los nuevos mercados de trabajo se vuelven nuevas áreas de explotación y esclavitud de las mujeres, como en los casos de mano de obra barata y tráfico de mujeres. O sea que el proceso de globalización no es tan simple ni tan totalmente positivo.
En el proceso de globalización el estado se debilita, lo que significa que el acceso de la mujer a los recursos nacionales habitualmente se reduce. Las políticas de instituciones mundiales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional así como las corporaciones transnacionales gobernadas por reglas patriarcales y figuras paternas, afectan la situación de las mujeres en mi país. Como ejemplo, Rusia, que ahora depende de los enormes préstamos otorgados por estas estructuras, está reduciendo gradualmente la mayoría de los suministros con que cuentan las mujeres en la mayoría de los casos.
Los hallazgos recientes de una investigación relativa a la conciencia pública sobre derechos humanos en una pequeña ciudad provincial de Rusia (1) demostraron que aunque casi la mitad de las personas interrogadas (49,3%) insistían en que los derechos humanos e individuales siempre fueron violados en nuestro país, las preocupaciones principales de los ciudadanos no van más allá de seguridad de vida, ingreso decente y servicio médico gratuito. Mientras que en relación a los derechos humanos de la mujer y la gente se refirió solamente a la esfera política, donde también es obvio que las mujeres están subrepresentadas a nivel de la toma de decisiones políticas. Por otro lado, el hallazgo más importante e interesante de esta investigación muestra que las mujeres intentan dirigirse a varias instituciones estatales para defender sus derechos 1,6 veces más que los hombres. En este punto ¿se podría concluir que la conciencia social y pública de la mujer es más alta que la del hombre?
Si es así, todavía nos queda una leve esperanza. Además del debilitamiento del estado, la globalización también causa impacto sobre las sociedades civiles. Aunque la sociedad civil en Rusia está recién en su primera etapa de desarrollo, las mujeres juegan un papel muy importante en ella, tanto en organizaciones de mujeres como en otras estructuras no gubernamentales. En varias ONG las mujeres juegan un papel crucial en el trabajo diario, pero el mando y el poder de decisión están relegados mayoritariamente a los hombres, con algunas excepciones.
Al mismo tiempo, está aumentando el número de organizaciones de mujeres en Rusia y la ex Unión Soviética. En la mayoría de los casos su función se ubica en las áreas de la provisión social y económica, pero algunas de ellas ya han logrado alcanzar niveles de conciencia política e internacional. La ONG de mujeres más grande, el Comité de Madres de Soldados, con departamentos locales en varias regiones de Rusia y algunas ex repúblicas soviéticas, puede ser un ejemplo de este desarrollo. Estas mujeres se tuvieron que unir para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Afganistán y posteriormente en Chechenia. El paso más importante en su desarrollo fue la organización de la Marcha Mutua por la Paz de mujeres rusas y chechenias en 1996 así como dos conferencias internacionales en 1997 y 1998 bajo el nombre de "Mujeres contra la Guerra y la Violencia". Hasta el día de hoy esas mujeres de dos estados enemigos trabajan en solidaridad ayudándose para encontrar a sus hijos perdidos, capturados, o asesinados y todavía no encontrados.
Hoy en día la cooperación entre grupos y organizaciones de mujeres se produce también en un ambito más amplio. Funcionan redes internacionales de mujeres entre el Este y el Oeste. Es importante decir que el rol principal en el desarrollo de todas estas redes internacionales pertenece a las líderes feministas del Este y del Oeste, aunque los contactos no se desarrollan tan rápidamente entre el Sur y el Este. Este fenómeno también se puede explicar por el hecho de que las feministas occidentales todavía son el centro de estos procesos de comunicación. ¿El Oeste toma una función de liderazgo o control en esta dinámica? ¿Sacrificamos ciertas especificidades culturales y nuestra diversidad en este intercambio?
No deberíamos menospreciar los peligros de las relaciones de poder y del establecimiento de relaciones jerárquicas en nuestro intercambio. Por otro lado las organizaciones feministas y de mujeres de Europa Central y del Este han sido capaces de cooperar en la elaboración de proyectos mutuos, y han podido encontrar la forma de acceder a sus recursos de desarrollo con la ayuda, apoyo y experiencia compartida indispensable de los grupos feministas occidentales y los individuales.
Es crucial para nosotras como mujeres alcanzar un nivel de representación política en el estado y en las estructuras de gobierno internacional por medio de la influencia directa, por medio del lobby y de la promoción de nuestras mejores líderes a los puestos de poder. A nivel gubernamental, la agenda de temas de la mujer hoy no existe en Rusia, aunque nuestro estado ratificó la CEDAW (Convención para la Eliminación de toda forma de Discriminación Contra la Mujer) y otras convenciones de la ONU, así como la Plataforma de Acción de Beijing. ¿Cómo se puede persuadir a nuestros legisladores y hacerles escuchar lo que tenemos para decir? Para hacer responsable al Estado y obligarlo a pasar de las palabras a los hechos todavía necesitamos vencer obstáculos serios: el bajo nivel de desarrollo de la sociedad civil y las instituciones públicas en Rusia; la falta de conciencia política de los ciudadanos en general; la "mentalidad del Gran Imperio", muy difundida en la cultura rusa, factor que bloquea el desarrollo de las percepciones mundiales; la falta de solidaridad entre ONG de mujeres y militantes, y algunos otros obstáculos.
No debemos ser demasiado idealistas al analizar organizaciones mundiales como las Naciones Unidas y el Consejo de Europa. La estructura de la ONU no ha sido respondido a los pueblos, porque ha estado absorbida por las relaciones con los gobiernos. Las grandes entidades son demasiado inflexibles y poco móviles. Deben absorber, generalizar, incluir y, por naturaleza, dejar de lado a las especies pequeñas. Por ser feminista, yo misma me reconozco con facilidad como una especie pequeña, puedo ser confrontada por los 60 pasajeros del autobus tan pronto como decida declararme "feminista". Con el lenguaje común utilizado por las estructuras internacionales, ¿nuestro lenguaje radical puede ser aceptado e incluido en su agenda? La expresión oficial usada para los Informes no gubernamentales sobre la Situación de la Mujer, "informes de seguimiento cercano" (2) (Shadowing Reports), habla por sí misma. Ese término se asocia en mi mente con ser una sombra, marginada, invisible, espiando por encima de la espalda de alguien.
En nuestra experiencia europea oriental para la preparación para la Conferencia de Beijing, aprendimos una lección sobre cómo funciona el megasistema mundial de la ONU. Las reuniones preparatorias fueron organizadas de acuerdo a esas divisiones regionales, donde los países de transición se vieron perdidos en el gran conglomerado transatlántico formado por EE.UU. y Europa occidental. Nuestras delegadas también se vieron perdidas en la conferencia no gubernamental, donde tomamos conciencia de nuestro atraso en experiencia política y militante, en comparación con las mujeres americanas, europeas occidentales y africanas.
Pero igual fue una buena lección. Con esos conocimientos incorporados a nuestra experiencia, con la red existente y los futuros proyectos de colaboración, podemos esperar que la generación de nuestras hijas esté en condiciones de utilizar todos los aspectos positivos de los procesos de globalización para vencer los aspectos negativos. n
(1) Investigación
realizada por un grupo de becarias del Centro de Estudios de Género de
Moscú en el verano de 1997 en Rybinsk, apoyado por la Fundación
MacArthur.
(2) Nota de traducción: juego de palabras con la palabra "shadowing"
(cercano) y "shadow" (sombra).
Olga Lipovskaya nació en 1954, es periodista, traductora, intérprete, presidenta del Centro de Temas de Género Petersburgo, Rusia; es feminista con dedicación total. correo electrónico: pcgi@mail.dux.ru
Traducción del inglés por Soledad Domínguez