"LIBRO DE LA MADRE"
El Lado Oscuro de la Maternidad

 

Lotta Lehmusvaara

Los niños son maravillosos. Pequeños pijamas de bebé, la primera sonrisa fabulosa, y los primeros zapatos… Todas sabemos eso y que la sagrada maternidad despierta lo femenino en nuestra conciencia. Pero existe el otro lado de la moneda. El cansancio, los gritos interminables y los pañales malolientes, días aburridos y amargura.

Susanna tuvo su primer hijo a los 29 años, yo tuve el mío a los 31. Ambas habíamos estudiado Ciencias Sociales y trabajábamos en publicaciones y medios de comunicación. Llevábamos una vida de clase media entretenida, con fiestas, chismorreo, viajes, tiendas de segunda mano y cafe au lait... Y de repente, quedamos ancladas en casa con criaturas rosadas que gritan sin cesar. ¿Por qué nadie nos dijo nada? ¿Por qué nadie nos dijo cómo era realmente convertirse en madre?

Como a las dos nos gustaba escribir, decidimos escribir un libro sobre la maternidad. La mayoría de los libros de esa clase que había en las librerías era de origen anglo-estadounidense y provenían de un contexto cultural diferente. Las finlandesas son madres a edades bastante avanzadas, cuando ya forman parte de la fuerza de trabajo de estilo "9 a 5".
Queríamos contar a nuestras hermanas nuestras experiencias. Sabíamos que cada mujer es diferente y que lo mismo sucede con cada bebé, pero pensamos que existe una imagen social de lo que debe ser una "buena madre" en nuestra cultura patriarcal, y que ninguna de nosotras puede eludirla cuando dejamos de menstruar y nos damos cuenta que estamos embarazadas.

Nuestro cuerpo deja de ser nuestro. La gente comienza a decirnos cómo debemos vivir. No podemos viajar ni comer ni beber lo que queremos, la gente comienza a hacer observaciones sobre nuestro cuerpo en las paradas de autobús... Y la peor de todas es nuestra suegra.

Herramienta de supervivencia

Susanna y yo comenzamos a reunirnos y fue muy sencillo ponernos de acuerdo sobre el concepto básico. Queríamos que fuera un libro provocativo, profundamente personal y entretenido sobre la maternidad. Queríamos que otras mujeres hallaran compañeras en esas páginas. Fue también como una terapia para nosotras porque al reunirnos y discutir el contenido nos fuimos comprendiendo. Ya no estábamos solas con nuestro enojo.

El "Motherbook" (Libro de las Madres) se publicó en 1993. En el prefacio decimos que no queremos contarles a las lectoras cómo deben o no deben comportarse. Nuestra intención es que el libro sea una herramienta de supervivencia para la mujer que tiene que enfrentar todo tipo de presiones mientras está embarazada y después de que el niño nace.

La primera sección habla sobre el embarazo. Estar embarazada no es suficiente: se pide a la mujer que experimente el embarazo. Intentan vendernos sujetadores maternales, trajes de baño maternales, lociones para el cuerpo maternales, y por supuesto nos dicen que el bebé en nuestra barriga quiere escuchar música clásica... ¡Seguramente pronto saldrán a la venta discos compactos de control mental para bebés!

¿La criatura dentro de tu cuerpo es parte tuya, de otra gente, o de tu país? Como no sabemos qué hacer exactamente, comenzamos a vivir según el concepto de "mejor decir que no, que lamentarse más tarde". Incluso si una mujer sabe que un vaso de vino espumoso no le hará daño al bebé, igual toma un vaso de coca-cola en una fiesta... Por si acaso. No viaja con su esposo a Rusia... Por si acaso.

Muchas mujeres se sienten deprimidas porque la sociedad espera de ellas que florezcan, y el espejo les dice todo lo contrario. También resulta frustrante que todo el mundo espere que cambiemos. Quizás queremos seguir siendo la misma persona que antes y hablar de las mismas cosas que hablábamos antes. ¿Eso estará permitido?

Susanna escribió que cuando estuvo embarazada una mujer le contó que estuvo deprimida después de tener dos hijos. "¿Por cuanto tiempo?", le preguntó Susanna. "Siete años", contestó la mujer. ¡Intenten florecer después de escuchar eso!

Para muchas de nosotras también es un golpe duro darnos cuenta que estamos conectadas a las familias de nuestros maridos por el resto de nuestras vidas. Abuelos y abuelas serían parte de tu vida. Te guste o no.

Como actualmente la gente tiene menos hijos, los abuelos y otros familiares comienzan a interferir en tu vida con pequeños consejos y sugerencias. Yo me negué a comprar la loción que me recomendó mi suegra, y un día ella insistió en venir de visita... con la botella de ya saben qué. Tu vida ya no es tuya.

La segunda parte del "Motherbook" habla sobre los primeros meses con el bebé. Ambas estábamos alteradas y horrorizadas con el recién nacido en casa. Convertirse en madre no tenía nada de bueno. Ambas nos sentimos traicionadas.

Porque no sos del tipo maternal, pierdes tu identidad. Se supone que ahora tienes que cuidar de dos personas, exactamente el doble de lo que estabas acostumbrada. Entonces no te cuidas más. Tu vida terminó. Pero no te preocupes... después de un tiempo probablemente te acostumbres a la idea de ser madre.

Te preocupa tu carrera y pierdes tu vida social. En nuestro libro alentamos a las mujeres a que sean ellas quienes tomen la iniciativa. Si tus amistades, especialmente los hombres, no te llaman porque piensan que pueden molestarte, deja de ponerte en el lugar de víctima y llamalos.

Todo el coro de expertos te dice que amamantar es lo correcto y que más te vale lograrlo. ¡Si no llegas a hacerlo sos enemiga de la Madre Tierra y necesitas terapia! En nuestro libro decimos que si una mujer no quiere o no puede amamantar, ¿QUÉ? ¡Hay tantas que también han "fallado"!

Por eso la tercera parte es sobre expertos y profesionales de los que no puedes escapar aunque lo quieras. En Finlandia se supone que toda mujer embarazada debe ir a una clínica pública para tener atención médica y apoyo social, y se espera que ella o el padre lleven al niño allí para realizar controles durante varios años. Estas visitas, así como el parto, son gratuitas. El sistema es bueno, pero mucha gente siente que incluso esos expertos no brindan orientación y sino que, en cierta forma, intentan manipular a sus pacientes. Por ejemplo, si sos vegetariana en general no te apoyan.

En el "Motherbook" recomendamos esos servicios pero también destacamos que somos nosotras mismas las que debemos tomar la decisión final. No tenemos que pedir permiso para tomar nuestras decisiones, podemos pedir una opinión ... e incluso una segunda.

Todas queremos lo mejor para nuestro bebé y nos pasamos de la raya. Compramos cosas que no queremos ni necesitamos. Como los padres primerizos generalmente se sienten inseguros, son el, blanco perfecto para la industria de la publicidad. Saben demasiado bien que estas lista para hacer cualquier cosa que mejore al máximo la seguridad de tu hijo recién nacido. "Nueva gorra plástica para proteger los ojitos del shampú." ¿Está segura de que su bebé tiene suficiente de "nuestro producto"?

También compramos productos para nuestra propia comodidad, ¡como la manta de lana orgánica que le produce al bebé el mejor sueño! (¡y en consecuencia nos permite a nosotras también un buen descanso!) Todos deberíamos tener un amigo sabio que nos advierta sobre estas tonterías.

Parece que no es suficiente si intentas vivir como lo hicieron tus padres cuando eras niña. Ahora se requieren conocimientos especiales para tomar las decisiones correctas. Hay cada vez más revistas, libros y sitios de Internet intentando convencernos de que tienen los pasos y opciones correctas a seguir, y por supuesto, todo eso es gracias a las empresas que colocan su publicidad en esos medios. ¡Quieren nuestro dinero!

Lo que antes era bastante natural y simple ahora es complicado y requiere asesoramiento de expertos. Nos bombardean con "nuevas evidencias basadas en resultados científicos"y las "prácticas más modernas". Lo que estaba bien hacer el año pasado, ya no se recomienda este año. La nutrición parece ser el área especialmente difícil. ¡Lo que realmente necesitas es sentido común!

¡Lucha por tus derechos!

Sabíamos que nuestro libro era necesario. En nuestra cultura se espera que las madres logren manejar a los bebés , incluso las que no tienen práctica. La búsqueda del perfeccionamiento está conectada con la maternidad. Pero hay cada vez menos súper mujeres, ¡si es que existió alguna después de Blancanieves!

El "Motherbook" tuvo gran éxito en Finlandia. Como la mayoría de las periodistas también son madres, recibieron con entusiasmo el mensaje y le dieron mucha publicidad. Un libro que se suponía estaría lleno de cuentos de hadas, sin embargo contenía cuentos de terror. De repente las madres eran seres humanos comunes, de carne y hueso. Desde ese momento se considera aceptable hablar en público del lado oscuro de la maternidad. El libro todavía se puede encontrar en las librerías públicas de Finlandia, para quien le interese leerlo.

Lotta Lehmusvaara Lehmusvaara es diseñadora de contenido y periodista independiente y vive en Helsinki, Finlandia. Su corréo electrónico es: Lotta.Lehmusvaara@a-klinikka.fi



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