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"Lady-Seen-by-her-Nation"
(Dama vista por su nación)
La historia de Germaine Tremmel
Ulrike Helwerth
Soy Lakota (1), hablo el Lakota, pero vengo de la tribu de los Hunkpapa. Soy jefa de un total de 79.000 personas. Mi nombre nativo Lakota es Tjaoya Tewanka Pewee que en español quiere decir "La Dama vista por su nación". Vengo de la tribu de "Sitting Bull" (Toro Sentado) y crecí donde mataron a Toro Sentado (2) en la reserva de Standing Rock en Dakota del Sur. Mi nombre me fue dado cuando tenía cuatro meses y su significado es que guiarás a tu pueblo y la nación te seguirá. Antes que yo sólo lo tuvo otra mujer: la hermana de Toro Sentado.
Mujeres jefas
En los viejos tiempos teníamos sociedades matriarcales. Estas prestigiosas sociedades eran nuestro gobierno, yo desciendo de una de esas mujeres jefas de hace mucho tiempo y la sociedad de la que vengo se llama "Red Robe" (túnica roja). En el pasado esas túnicas eran de búfalos, pero hoy en día ya no hay búfalos, así es que como una concesión a los tiempos modernos se nos permite usar chaquetas o camisas rojas.
Una vez tuvimos un gobierno general, que en inglés se llamó "The Seven Campfires" (Las siete fogatas). Cada fogata tenía su jefe y había un jefe por encima de todo el mundo y ese era Toro Sentado. Cada tribu en el gobierno de las siete fogatas tenía una líder. Ella era una guerrera, o una jefa de una sociedad o una líder espiritual o doctora. El poder de decisión absoluto, en cuanto a hacer o no hacer alguna cosa, incluso ir o no a la guerra, no lo tenía el hombre sino la mujer. Pero éste gobierno desapareció cuando los militares blancos comenzaron a destruir nuestros límites naturales y a confinarnos en los fuertes.
A principios del siglo XIX, cuando comenzaron a hacer tratados con nosotros, nunca reconocieron a nuestras jefas y tuvieron que designar a representantes masculinos de sus familias. Así que se reunieron en uno de nuestros lugares sagrados, llamado Two Kettles, para discutir el futuro de nuestro pueblo. Pero todas fueron masacradas por los militares.
Cuando mas adelante el proceso de firmar tratados fue plenamente instalado en nuestro territorio con la colaboración de los jefes, ya no quedaban más sociedades de mujeres. Entonces todo comenzó a hacerse clandestinamente, los roles de las mujeres se mantuvieron secretos, pues nosotros creemos que las cosas siempre ocurren dos veces, que se repiten a sí mismas si uno no tiene cuidado. Por eso sólo algunas familias seleccionadas mantuvieron el conocimiento y la sabiduría y los principios de la vida y las prácticas de las ceremonias.
Conocimiento secreto
Los rituales y las ceremonias de iniciación continuaron, pero nunca se hacían públicamente y tu nunca podías hablar sobre ello debido al miedo. Muchas de las enseñanzas que recibí fueron muy secretas y lo/as anciano/as con lo/as que trabajé y que me educaron me dijeron: "no puedes hablar aún, sólo cuando haya sido dada la señal". Yo era muy joven y no se me permitía preguntar cuál era la señal, tenía que aprender bien las enseñanzas y preparme durante cuatro años. De modo que cuando fui digna de la información, ésta me fue dada:
Navegamos con nuestra cosmología estelar, seguimos ciertas pautas de migración. Pero también debemos saber el lugar de dónde originamos, cuando recién llegamos a la superficie de esta tierra. Estábamos dentro de la Madre Tierra. Y si tu puedes identificar dónde están esos lugares, entonces eres digna de ser parte de la sociedad y de poseer esta información.
De modo que tuve que viajar desde mi región hasta el punto del que venimos. Se llama Cueva del Viento, una cueva muy sagrada. Al estar allí tienes que descubrir algo sobre tí misma. Lo que yo descubrí fue que eramos conocidos como un pueblo estelar pero también eramos conocidos como un pueblo común, lo que quiere decir que eramos un pueblo de una madre y un padre y que era un privilegio, un honor ser honrados, por lo tanto tú no debes abusar del poder mediante la arrogancia, sino que debes tener humildad.
La manera que una persona camina y habla es muy importante para lo/as anciano/as pues ello/as observan para ver si tú tienes arrogancia y dirán: "tú no aprecias nada por la manera en que caminas y hablas, tú das todo por sentado". Ello/as deben asegurar que todo se respete y se honre. Si tú estás de acuerdo o no no es la cuestión, necesitas ser humilde y necesitas decir Sí. De otro modo no eres una buena líder. Todo lo que hacemos como jefas está basado en nuestros actos, no en lo que acumulamos, no en valores materiales, no en el dinero o ninguna de esas cosas.
En trato con la sociedad dominante
Se me permitió ir a la escuela por los cambios que se avecinaban y porque necesitábamos que algunas de nosotras estuvieramos educadas para entender lo que la sociedad dominante estaba haciendo y como ello iría a afectar a nuestro pueblo. De modo que se me dió permiso para ir. Me gradué en la educación pública y luego continué en la Universidad, pero durante ese tiempo continuaron diciéndome que volviera a casa, de modo que me llevó casi nueve años poder completar mi educación. Lo/as anciano/as temían que me metiera demasiado en la sociedad dominante y que me olvidara del pueblo. De modo que constantemente me tironeaban hacia casa.
Cuando estaba en el tercer año de la Universidad en un internado, mis abuelas aparecieron sorpresivamente. Mi primera reacción fue de incredulidad al ver que habían dejado la reserva. Pero me habían encontrado a través de una tía que las había recogido fuera de la ciudad y llevado hasta mi lugar. Querían controlar para estar seguras, supongo, de que no estaba siendo totalmente asimilada. Quisieron que me fuera inmediatamente. Yo vivía en un apartamento, era una mujer soltera lo que para mí estaba muy bien, pero para ellas no, no lo encontraron sano. No tenía espacio para cultivar cosas. Yo crecí entre caballos, con animales salvajes y allí no había nada de eso.
La otra cosa era lo que yo estaba aprendiendo en la universidad. Tenían problemas con eso y dijeron: "Tú hablas muy buen inglés, debes venir a casa". De modo que hicimos un trato: me quedé hasta finalizar del año y luego regresé a casa, me quede allí, y comenzaron a pasar cosas en mi familia. Ellas entonces dijeron: "Bueno, tú tienes que asumir la responsabilidad ahora, tú debes estar en tu rol". Y esa responsabilidad fue que sería una guerrera y tomaría el lugar de un hermano que mataron en Vietnam. Hice el servicio militar y pase allí trece años, durante ese tiempo pude completar mi educación. Al volver a casa fui tratada con mucho respeto y con alta estima, debido a mi status militar, mi status guerrero.
Tiempo de enseñar
Hoy soy la única jefa femenina que se sienta en un consejo con otros diecisiete jefes, los cuales andan ya por los noventa. También soy su asesora legal, me ocupo de todos los asuntos internacionales de mi pueblo, incluso los aspectos económicos, también estoy ayudando a recuperar los modos tradicionales de las estructuras sociales de nuestro pueblo.
Para nosotros, todo está dirigido por nuestras profecías. La nuestra particular es el retorno de "la mujer ternera de búfalo blanco". Así que en los noventa se me dió permiso para enseñar, una vez que las ancianas con ese conocimiento, a las que llamamos cuidadoras de túnicas ("robe keepers"), comenzaron a morir. Ellas dijeron: "Ahora es el tiempo para enseñar, hacerlo público, salir, las mujeres vendran a tí, te conocerán a través de un sueño". De modo que fui a casa y me quedé allí por un año, no tuve ningún contacto público, hice lo que debía hacer para preparar las enseñanzas pues todas ellas nunca habían sido escritas. Fui la primera que tradujo estas enseñanzas al inglés.
Pasado ese año las mujeres empezaron a venir, me encontraron a través de sueños. Fue extraordinario. Un factor devastador para mi pueblo ha sido el alcohol, particularmente entre las mujeres. Muchas de las mujeres que vinieron estaban enfermas, consumían alcohol o drogas o estaban inmersas en alguna otra forma de autodestrucción. A través de las enseñanzas comenzaron a cambiar sus vidas. Y comenzaron a pensar sobre sus orígenes, su identidad, dándose cuenta de que eran alguien, y se transformaron en mujeres de la sociedad. Muchas mujeres de familias que en el pasado fueron matriarcales se animaron a decir abiertamente: "Soy descendiente de tal y cual, esta es mi genealogía, ésta es quién soy, ¿tengo derecho a ser miembro de la sociedad?"
Pero uno debe ganarse ese derecho, por eso tienen un período de iniciación de un año y luego tienen cuatro años más para mantenerse dignas de preservar las enseñanzas y los principios de la sociedad. Y hay muchas cosas que se exige de ellas.
Ahora cuento con 290 mujeres en nuestra sociedad y tenemos solamente un uno por ciento con alcoholismo en las reservas, porque las mujeres se han dado cuenta de su rol y de su responsabilidad como mujeres. Recuperar eso gradualmente es como un shock cultural, pues están muy acostumbradas a la forma dominante de vida.
Mujeres de Naciones Rojas
En 1970, cuando tuvo lugar el gran movimiento por los derechos civiles de los indios americanos, las mujeres ancianas se reunieron y dijeron: "Necesitamos enviar a alguien fuera de la sociedad". Asi eligieron una familia de mujeres -como dije, las sociedades matriarcales se conocen entre si y sus familias- y a algunas mujeres jóvenes que tenían la enseñanza de la familia y les dijeron: "Ustedes usaran una chaqueta roja, simbolizando esta manta roja que nosotras usamos, y serán enviadas para decirle al mundo lo que le está ocurriendo a nuestro pueblo y luego nos informarán acerca de lo que ellos están diciendo". Esta familia de hermanas ya salió. Madonna Thunderhawk es una de ellas, es una maestra y una de mis tías. Phyllis Young es otra, también es una Túnica Roja. Fueron enviadas a decirle a la.gente lo que nos está pasando, porque ellas podían hablar, leer y escribir.
De aquí surgen las Mujeres de las Naciones Rojas, esa fue la primera parte del proceso de nuestras enseñanzas, haciéndose público a través de las mujeres. Cuando comenzaron las enseñanzas, mucha de nuestra gente tenía miedo, y sigue teniendo miedo, debido al poder espiritual que es parte de las enseñanzas. Entre nuestra gente hay cristianos y otros son practicantes tradicionales y esos modos aún están en conflicto en las reservas. Bueno, yo soy cristiana pero también estoy relacionada con la tradición. De modo que este tiene que ser un proceso gradual, paso a paso, estamos comenzando con los niños y de ahí el parentesco va acomodándose. El próximo año vamos a llevar a algunas de las mujeres jóvenes y las niñas a la Cueva del Viento, para enseñarles.
Este trabajo está comenzando con mujeres y va a terminar con mujeres, pues la profecía dice que "la mujer ternera búfalo blanco, sólo volverá cuando las mujeres ocupen nuevamente su lugar de honor".
(1) Lakota son nativos norteamericanos (Native North Americans) de las praderas
y llanuras centrales. Dialécto: Lakota. Tribus occidentales del pueblo
de los Dakota (mejor conocidos hoy como Sioux). Los Dakota consisten hoy de
varias tribus de diferentes culturas y dialéctos.
(2) Toro Sentado fue uno de los más destacados jefes Dakotas. Se dice
que él es el famoso vencedor de la batalla de 1876 contra el General
Custer en Little Big Horn. Luego escapó a Canadá, pero regresó
en 1889 con el llamado "movimiento de danza con fantasmas" y fue finalmente
asesinado por militares blancos. Con la masacre de Wounded Knee en diciembre
de 1890, la larga resistencia de los Dakota fue definitivamente quebrada.
Grabado y escrito por la periodista alemana Ulrike Helwerth.
Germaine Tremmel es una americana nativa, descendiente de los Lakota y miembro de la tribu Hunkpapa. Es abogada y actúa como asesora legal de su pueblo. Es observadora de Derechos Humanos de la Nación Dakota y su representante oficial en el consejo directivo de la Organización de Naciones y Pueblos No Representados (Unrepresented Nations and Peoples's Organization - UNPO). Germaine Tremmel es una destacada jefa Lakota y cabeza de una sociedad de mujeres, también actúa como asesora espiritual para "The Red Drum Women Singers" (Mujeres Cantantes del Tambor Rojo) de Minneapolis/Minnesota.
Traducción del inglés al español por Ana Agostino.