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Sólo un paso. Entrevista a Lise Marie Dejain, Ministra de mujeres de Haiti
Lucy Garrido
El Ministerio de la Condición Femenina y los Derechos de la Mujer, recientemente creado por el gobierno de Aristide, aún no tiene casa propia y debe funcionar en las dependencias del Primer Ministro hasta que se vote su presupuesto. Hasta allí nos llevó Anne Marie para que conociéramos a Lise Marie Dejain, la mujer que deberá transitar el camino que va del "todo lo que se debería hacer por las mujeres haitianas" a la realidad del país más pobre de América Latina.
P: Discúlpeme, pero aunque me parezca lógico, también me parece increíble que se haya creado este ministerio en un momento como éste. ¿O es justamente porque el momento es tan particular que pudo crearse?
R: Este ministerio
es el resultado de la lucha de las mujeres haitianas. Hemos luchado en 1930
por el derecho a la educación, luego, en 1957, ganamos el derecho al
voto , en 1986 resurgió el movimiento de mujeres y sus reivindicaciones
contra las condiciones de vida, sobre todo, de las mujeres pobres y en 1991,
con el gobierno de Aristide, tener este ministerio fue una de las reivindicaciones
más importantes pero muy controvertida y entonces, no se logró.
Ahora, Aristide, en reconocimiento a esa lucha de la mujer por los cambios,
crea este Ministerio.
Para nosotras como mujeres, es un reconocimiento y un triunfo, pero también,
es sobretodo una etapa que tendrá que ver con todos los cambios que debemos
lograr. Nosotros somos un país destruído en todos los niveles
pero, felizmente, nadie ha podido destruír nuestros deseos y nuestras
fuerzas puestas al servicio de que las cosas cambien.
P: Cuáles serán las prioridades de su trabajo?
R: La primera es la cuestión de la justicia y la reparación con esas mujeres que han sufrido la tortura, la cárcel y la violación. Muchas de ellas eran jefas de hogar y sus casas se empobrecieron aún más y sus pequeños comercios quebraron; otra cuestión fundamental será entonces, poder darles ayuda crediticia. Otra de las prioridades es la alfabetización, el 80% es analfabeta.Pero si logramos que las mujeres que trabajan en la industria, por ejemplo, se alfabeticen, podrán ser multiplicadoras con sus compañeras y sus propios hijos, con lo que no sólo estaremos luchando por el derecho de las mujeres a leer y escribir sino que redundará a corto plazo en beneficio de la sociedad toda. Por supuesto, habrá también que crear cientos de centros de nutrición materno infantil y algo a lo que tendremos que prestar mucha atención: apoyo vocacional para las mujeres jóvenes en un país que tiene todo por hacer.
P: ¿Cómo será la relación del Ministerio con las organizaciones de mujeres?
R: Por el momento no hay más que algunas organizaciones de mujeres, yo creo que con la creación del Ministerio se formarán otras, pero lo importante es que esas organizaciones perduren, exista o no exista el Ministerio. Como feminista, el tener un ministerio representa un logro, pero es sólo un paso que las mujeres deben entender. Es un apoyo mutuo, obligatorio entre las dos instancias.
P: En Haití, no hay un movimiento organizado, ¿no es peligroso que el Ministerio tome el papel que debería tomar el movimiento y entonces no haya una especie de "vanguardia" feminista que obligue a que el Ministerio vaya cada vez más allá? El ministerio es el gobierno.
R: Por eso es que es importante que las organizaciones no se confundan con el Ministerio. Es algo que hay que administrar hay que tener una cabeza bien fría para hacer una administración adecuada de esto, es un trabajo difícil.
P: Pero habrá algunas mujeres que quieran trabajar o coordinar juntas.
R: Hay grupos de mujeres que han tomado conciencia de que se deben organizar, que deben hacer una confederación para llevar adelante el movimiento de mujeres. Pero desgraciadamente, esas iniciativas de reagruparse se hacen siempre alrededor de algún tema como la Conferencia de Beijing, por ejemplo, pero luego se desarman. Yo te digo esto como militante feminista que soy. Nosotras intentamos organizar una plataforma de mujeres, nos pusimos a construir esa plataforma, pero en el momento de definir eso se desarmó. No existe aquí un movimiento de mujeres como tal, son grupos que muchas veces no han tenido la voluntad, o han tenido una voluntad mitigada, de sentarse y de hablar de los problemas comunes. No hay un espacio que diga "hemos confrontado tales y tales problemas y hay que hablarlos y hacer algo por resolverlos, y de ahí tomar decisiones". Seguramente en ese momento habrán algunas que no estarán de acuerdo y otras que continuarán.
P: ¿Hay grupos o mujeres que están en contra de la creación del Ministerio?
R: Si, y muchas que nos hostigan también. Nosotras esperamos que eso nos dé un empujón para hacer las cosas mejor aún. A mi personalmente me servirá de estímulo, felizmente que ellas están ahí, me servirán de térmometro, me servirán para medir mi trabajo.
P: ¿Cómo se implementarán las prioridades por ejemplo, con respecto a la justicia?
R: Pensamos
que hay una reforma judicial que realizar, por eso, en la concepción
del Ministerio queremos establecer un Consejo Nacional de los Derechos de la
Mujer que se ocupará de los problemas legales que tenemos con los puntos
de vista del código civil, del trabajo etc. Se ocupará de lo que
existe a nivel legal y de los vacíos en los códigos. Se formularán
propuestas para llenar esos vacíos. También una revisión
de lo que ya existe y que no se aplica. Primeramente hacer una recopilación
de leyes que son favorables o desfavorables a las mujeres, cambiarlas y promover
su aplicación.
Y sobre todo llenar los vacíos, especialmente en lo relacionado a la
violencia contra las mujeres, por ejemplo la violación.
P: ¿Qué personal tendrá a su cargo este Ministerio?
R: Por el momento no podemos contratar a más de nueve personas. Hasta que la ley que cree el Ministerio sea aprobada totalmente.
P: ¿En las próximas elecciones parlamentarias cree que habrá muchas mujeres como candidatas?
R: Por ahora no creo que haya muchas, justamente, queremos promover su participación ya que siempre las mujeres han estado fuera de la política. En el Gobierno hay tres mujeres ministras: una en Relaciones Exteriores, otra en el Ministerio de Finanzas y yo. En el gobierno anterior había una sola, la de Servicios Sociales. Estas mujeres han sido contratadas como profesionales (así lo ha dicho el Presidente Aristide), no han sido contratadas como militantes feministas.
P: Bueno..., pero si tienen una buena relación podrán colaborar y ser un apoyo a la hora de discutir las líneas políticas de éste Ministerio, no ?
R: Ojalá. Eso esperamos.
Lucy Garrido, LOLApress Montevideo, Uruguay